Periodismo desde el entretenimiento y vergüenza en el Periodismo

956
Compartir
Pablo Motos y Pedro Cavadas
Momento de la entrevista de Pablo Motos a Pedro Cavadas en El Hormiguero. Foto publicada por @El_Hormiguero

Que un programa de entretenimiento de la televisión no tiene que ser necesariamente chusco, ni mucho menos, lo viene demostrando desde hace años El Hormiguero, de Antena 3 TV, bajo la dirección de Pablo Motos. Que incluso dicho espacio puede convertirse en plataforma de buen Periodismo también lo hemos visto muchos veces, como por ejemplo el martes 29 de enero de 2019, cuando el invitado que fue a divertirse al programa de las popular hormigas Trancas y Barrancas fue el doctor Pedro Cavadas (Valencia, 1965), el cirujano de las causas imposibles, que realiza 1.500 intervenciones quirúrgicas complejas al año, más las que hace de forma altruista cuando se va a África en sus vacaciones para ayudar a personas que no pueden costearse la salud. La entrevista a Cavadas fue por momentos emotiva y divertida, conmovedora y sobrecogedora, y desde luego un motivo de felicitación para el director del programa porque nos entretuvo con algo instructivo e interesante. Y mucho más.

Periodismo Vs Entretenimiento

Que una plataforma para el Periodismo, o que supuestamente está concebida para el ejercicio del Periodismo (sic), se puede desviar fácilmente hacia el entretenimiento, así como el que no quiere la cosa, es algo que está a la orden del día desde lo que manda es el número de clicks, y a veces resulta estrafalario, o decadente, o vergonzante e incluso peor. Ofensivo, incluso para la profesión, que en determinados casos tiene su peor enemigo dentro de casa. Ejemplo de esto fue la noticia que, con motivo del anuncio de boda de Rafa Nadal, publicó “Informalia” (de eleconomista.es) al día siguiente de la entrevista a Cavadas en El Hormiguero, y cuyo enlace no merece la pena poner aquí. El titular decía, textualmente: “El gran braguetazo de Xisca Perelló: los fabulosos negocios de Rafa Nadal“. Y la persona que lo firmó se quedó tan tranquila. Brutal.

Tan feo como gratuito e innecesario, tan predecible en este proceso de desprestigio del Periodismo por la acción de los propios medios desde dentro. La reacción social de rechazo a tan desafortunado titular fue tan rotunda que el mismo fue rectificado, y ahora, al pinchar el la noticia, dice: “El matrimonio de Rafa Nadal con Xisca Perelló: en la riqueza y en la riqueza“. Que tampoco es que sea para enseñarlo en las facultades, es verdad, pero al menos no es tan indecente como el original.

Qué barbaridad.